La primera alza en tres años, y el propio banco central avisa que vienen más - Los 5 de Zentral, 21 al 25 de septiembre de 2026

La semana está marcada por la primera subida de tasas de la Reserva Federal en tres años, el endurecimiento simultáneo de otros bancos centrales, el petróleo por encima de US$100, la resistencia del sector tecnológico y la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping.
Estos son los 5 temas clave.
1. La Fed subió 0.25 puntos, y la decisión fue unánime
La tasa de referencia en Estados Unidos quedó en un rango de 3.75% a 4.00%. Lo relevante no fue el movimiento —estaba descontado— sino lo que vino con él: 16 de los 18 miembros del comité anticipan al menos otra alza antes de diciembre, y la mediana ya no contempla recortes en 2027. Su presidente, Kevin Warsh, explicó que la medida “eliminó una dosis de estímulo”.
Lectura Zentral: hace seis meses una Fed subiendo tasas era impensable. Lo hicieron posible tres cosas: un conflicto en Medio Oriente que se alarga, un mercado laboral que no cede y una inflación que no termina de bajar. Con ese cuadro, la renta fija no ha sido el mejor activo del año, pero refugiarse en plazos de 4 a 5 años sí funcionó. Seguimos sin recomendar estirarlos: preferimos gestión activa y duraciones acotadas.
2. Japón, Inglaterra y Europa apuntan en la misma dirección
El Banco de Japón subió su tasa a 1.25%, aunque dos de sus miembros votaron en contra y el yen se debilitó hasta 157 por dólar. El Banco de Inglaterra la mantuvo en 3.75%, pero endureció el mensaje. El Banco Central Europeo apunta a más alzas, con la inflación de la eurozona en 3.25%. Brasil fue la única excepción: recortó 0.25 puntos, con las elecciones de fondo.
Lectura Zentral: cuando los bancos centrales aprietan a la vez, el costo del dinero sube en todas partes. Es un cambio de régimen, no un episodio aislado.
3. El petróleo sobre US$100 es lo que está moviendo la inflación
El barril cerró la semana en US$100.30 (WTI) y US$103.87 (Brent), sostenido por el ataque al oleoducto que cruza Arabia Saudita y por el conflicto en Medio Oriente. Las exportaciones de la región operan entre 70% y 80% de lo normal, y el diésel superó los US$6 el galón en Estados Unidos. En Europa, la energía aportó 1.29 puntos a la inflación de agosto, que subió a 3.25%.
Lectura Zentral: esta inflación viene de la oferta, no del consumo, y subir tasas no la baja rápido. Estamos incorporando materias primas amplias a los portafolios como diversificación.
4. Los temores sobre la inteligencia artificial generaron olas, no una corrección
La semana arrancó con dudas sobre el ritmo de la inversión en inteligencia artificial, después de que varios directores ejecutivos moderaran el tono. Sumado a la decisión de la Reserva Federal, pensábamos que había material para algún tipo de ajuste. No ocurrió: el Nasdaq 100 cerró la semana 0.94% arriba y el sector tecnológico 1.05%. Larry Ellison canceló además su plan de vender hasta US$7,500 millones en acciones de Oracle.
Lectura Zentral: que el mercado absorba en la misma semana un susto de la inteligencia artificial y un banco central subiendo tasas dice más de la confianza de fondo que cualquier indicador. Es la razón por la que no queremos salirnos de la renta variable, sino hacerla más defensiva.
5. Trump y Xi se reúnen esta semana, con la ONU de fondo
Los dos presidentes se ven esta semana, en paralelo a la Asamblea General de Naciones Unidas. En la mesa: la rivalidad en inteligencia artificial, el acceso a chips y el tipo de cambio. El yuan que se negocia fuera de China llegó a su nivel más alto en cuatro años. De fondo, una economía china desigual: la producción industrial rebotó 0.8% en agosto, pero las ventas al consumidor apenas crecieron 0.4%.
Lectura Zentral: difícil que una sola reunión resuelva el fondo del asunto. Lo que el mercado va a leer es el tono: si se abre la puerta al acceso a chips y hacia dónde dejan correr al yuan. De ahí sale buena parte del ánimo de Asia emergente, donde tenemos más peso del que marca su índice de referencia.
NUESTRA PERSPECTIVA
No fue solo la Reserva Federal. En la misma semana, el Banco de Japón subió su tasa, el Banco de Inglaterra endureció su mensaje y el Banco Central Europeo apuntó a nuevas alzas.
Es la primera vez desde 2022 que los principales bancos centrales endurecen su postura de forma simultánea, pero con una diferencia importante: esta vez, el detonante no es una economía sobrecalentada, sino el repunte en los precios de la energía.
La Reserva Federal subió la tasa y, al mismo tiempo, elevó sus proyecciones de crecimiento y redujo las de desempleo. El mensaje es claro: más que intentar frenar una demanda excesiva, la Fed está reconociendo que la economía puede soportar tasas más altas de lo previsto.
El impacto, sin embargo, no se distribuye de manera uniforme. El S&P 500 cerró la semana prácticamente plano, mientras el Midcap 400 cayó 1.71% y el Russell 2000 perdió 1.50%. En otras palabras, la acción promedio retrocedió cerca de 1.5%, aunque el comportamiento del índice lo disimule.
Ahí es donde cambia la naturaleza del riesgo. El problema no es necesariamente que todo el mercado esté caro, sino que el desempeño de los índices depende cada vez más de un grupo reducido de compañías, justo cuando la exposición de los inversionistas estadounidenses a acciones se encuentra en máximos de varias décadas.
Nuestra lectura se mantiene: en renta fija, preferimos duraciones acotadas y gestión activa. En acciones, mantenemos la exposición, pero evitamos depender de la concentración del índice.
La estrategia busca participar del crecimiento sin asumir que el camino será lineal: exposición por un lado y protección por el otro.
En Zentral, seguimos estos indicadores y eventos de cerca para ajustar nuestras estrategias y asegurar que el patrimonio de nuestras familias siga creciendo de manera sostenible y alineada con sus metas y sueños.


